MI DIOS VERDADERO
Dios ha muerto. Sin avisarme ha muerto. Sin dejar un sucesor, ni siquiera uno que le sustituya de manera interina. He probado con Ala, Jehová, Buda, Shiva, Brahmá, y Visnhú, Quetzalcóatl, Mitra, Atón, Osiris y Horus, pero parece que no me hacen ni caso. Por eso he decidido crearme mi propio Dios Verdadero.
Mi Dios Verdadero es un dios para estar por casa, no tiene grandes pretensiones pues todavía no se ha desarrollado. Por el momento, no es un dios vengativo como otros, ni busca obediencias ciegas como en las sectas destructivas. Mi Dios Verdadero, por ahora, no es muy conocido, pero he contratado una empresa de marketing y publicidad que me ha prometido resultados inmediatos. Me han recomendado que busque un libro, a poder ser de apariencia antigua, que explique algo, pero no todo, de mi Dios Verdadero. Así que me he aplicado a escribir preso de una increíble inspiración divina:
“Al principio no había nada –eso me suena a plagio- no había ni Dios, así que El Dios Verdadero se hizo a sí mismo (esto ya introduce un toque de novedad) Como se aburría de estar solo, sin que nadie le pidiera nada, le dio por crear la tierra, el cielo y todo lo creable –mi Dios Verdadero no iba a ser menos que los otros- y así entre crea que te crea introdujo en su universo, recién inventado, al hombre y la hombra (como diría Ibarretxe para ser políticamente correcto) En realidad primero creó a la mujer que pronto convenció al hombre de que dejara a su hombra y se fuera con ella a multiplicarse. Y lo hicieron con tanto éxito, que pronto colonizaron todo el territorio….”
El libro va creciendo en mi ordenador, pero de momento no he encontrado una impresora capaz de imprimirlo en piedra. Lo he traducido, con el “Babilón Taslator”, al berebere, suahiri y sánscrito (que eso luce mucho para los libros doctrinales) Me recomiendan que lo empiece a distribuir por tomos más pequeños para dar un poco más de misterio.
Al primer libro lo he llamado “Principio” (¡mucho más claro que Génesis dónde va a parar!) y ha empezado a funcionar muy bien en las librerías. El segundo libro ya es un Bed Seller antes de su publicación. Las editoriales se matan por tenerme en su nómina así que he decidido crear mi propia empresa para explotar mejor el negocio.
La cosa promete, tengo una sede imponente, un edificio enorme lleno de espacio y muy luminoso. Como mi Dios Verdadero está creciendo en popularidad parece que está empezando a cultivar cierta mala leche. Ahora estamos en proceso de expansión y como mi Dios Verdadero tiene cada vez más adeptos hemos tenido que construir más sucursales. Pronto terminaremos un nuevo complejo para las oficinas centrales y yo, como fundador, viviré allí.
El tiempo pasa y mi Dios Verdadero es un gran éxito, tanto que ya me han aparecido facciones dentro de la nueva religión. Mi Dios Verdadero me reveló sus mandamientos y, para no ser menos, incluyó cuatro prohibiciones sexuales. Los he publicado y a mis discípulos les han parecido algo laxos así que los he sustituido por otros (MANDAMIENTOS.02) más estrictos con más prohibiciones sexuales.
Mi Dios Verdadero me parece que me ha salido rana. Ya casi no me escucha ni da señales de vida. Está en su cielo controlándolo todo ¿no se habrá endiosado?
Mi Dios Verdadero ha muerto. Sin avisarme ha muerto. Sin dejar un sucesor, ni siquiera uno que le sustituya de manera interina. He probado con la Pachamama, Viracocha, Odín, Zeus y su primo Júpiter, Makemba, Maramba y Olucún pero no me escucha así que, por si las moscas, no diré nada.
José Manuel González.-Pina de Ebro a 2 de febrero de 2006.
ESTE RELATO RESULTÓ GANADOR EN EL PRIMER CONCURSO DE RELATOS DE LA EDITORIAL ABACO
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